Dicen que las mejores historias comienzan sin esperarlo, y la nuestra empezó una tarde cualquiera en la terraza de un precioso bar en Salamanca. Entre risas, miradas y conversaciones interminables, algo especial empezó a florecer sin que ninguno de los dos lo planeara.
Han pasado ya cuatro años desde aquel primer encuentro, y cada día ha sido una nueva forma de aprender a querernos: respetándonos, entendiéndonos y confiando el uno en el otro. Juntos hemos crecido, hemos compartido sueños y construido una relación basada en la calma, la complicidad y el amor verdadero.
Una gélida noche en Burdeos, bajo el brillo de las luces y el frío del invierno, Adrián le pidió a Clara que compartieran el resto de sus vidas. La respuesta fue un “sí” lleno de emoción, de lágrimas felices y de promesas que solo el corazón puede comprender.
Hoy, seguimos escribiendo nuestra historia, y el próximo 25 de julio de 2026, en la majestuosa Catedral de Ciudad Rodrigo, celebraremos el capítulo más importante: nuestra boda.
Será un día para recordar, rodeados de las personas que más queremos, celebrando el amor que comenzó en aquella terraza de Salamanca y que no deja de crecer.
¿Te vienes a celebrarlo?







